Encontrandome con la lactancia

Siempre supe que amamantar era bueno, no porque lo había leído o porque lo había escuchado antes sino porque de alguna manera me parecía naturalmente lógico. Cuando supe que estaba embarazada, como toda madre que desea un hijo, estaba repleta de alegría y muy frecuentemente soñaba con mi bebé, el sueno màs hermoso que recuerdo fue tenerla en mis brazos mientras la amamantaba, lo recuerdo perfectamente porque ese fue el día que supe dentro de mi que tendríamos una niña. Ella me miraba mientras tomaba leche de mi pecho, nuestras miradas estaban conectadas y con los ojos nos decíamos todo lo que sentíamos, su pequeña manito aferraba mi dedo indice y yo le sonrreia, la sentía muy cerca de mi, su calor, su corazón.

Ese día fue el primer día que decidí buscar información sobre lactancia y me encontré un Mundo de cosas nuevas, me impresioné al ver que habían tenicas y posturas que aprender, sistema de extraccion y almacenamiento de la leche, hasta consultoras de lactancia para quienes tenían dificultad en llevar a cabo esta tarea con sus pequeños. Comencé a leer libros y revistas, participé en reuniones y cursos prenatales y en todas estas fuentes de información me pude dar cuenta de una cosa; como hemos perdido nuestro instinto!

Tantas organizaciones, instituciones, especialistas, investigadores dedicados al tema de la lactancia para promoverla y dar a conocer sus beneficios me hizo reflexionar y darme cuenta de cuanto nos hemos alejado de lo natural. Si todas siguiéramos nuestro instinto de mamíferas no haría falta tanta lectura, reuniones, cursos y asistencias individuales porque seguramente nuestro cuerpo y nuestro bebé nos darían la pauta y nosotras sabiamente sabríamos lo que es bueno y lo que es malo, veríamos con nuestros propios ojos el buen desarrollo de nuestro pequeño y decidiríamos destetar naturalmente cuando el niño así lo pida o cuando la madre así lo quiera sin necesidad de ver el calendario o escuchar lo que nos dicen algunas personas.

Veo que la sociedad actual en la que vivimos es acelerada y dificil para criar un niño, con tantos avances parece que en un cierto punto retrocediéramos. La industrialización y la globalización nos hacen cada día màs consumistas y nosotros sin darnos cuenta nos dejamos llevar por esa inmensa ola. La verdad es que podemos vivir sin tantas de esas cosas que compramos y que nos hacen creer son escenciales. Si’ nuestras antepasadas no hubiesen amantado a demanda nuestra especie habría desaparecido hace tiempo.

Hoy como mujeres y madres tenemos otras realidades, otros retos que enfrentar. Parte de nuestra realidad consiste en aceptar que nuestra sabiduria femenina se ha ido perdiendo con el tiempo y es hora de rescatarla.

Hoy soy la mamà de una niña de 30 meses que aun amamanto, junto a ella me descubro dia a dia como mujer y madre, juntas crecemos aprendiendo de nuestro ensayo y error, nos dejandonos llevar por el inmenso amor que nos tenemos la una a la otra y nos comunicamos a travès de la palabra, las miradas, las caricias y la lactancia materna. Mi vida cambio desde que ella llego al Mundo, ser madre es un recorrido fascinante que hay que vivir a plenitud, pues cada momento es unico y especial.

Aqui estamos y aqui seguimos creciendo dia a dia con el apego, la lactancia, el colecho y la crianza con amor y respeto.

 Texto: Emilia Siniscalchi

fotografia de: Nilza Castillo A.

 

NOTA: por favor si vas a compartir la información respeta el derecho de autor. gracias!

4 pensamientos en “Encontrandome con la lactancia

  1. Que bello mi gorda, y la verdad comparto tus palabras sobre todo el hecho de que hayamos perdido el instinto que nos lleva a saber que lo mejor es darle de mamar a nuestros hijos, que el parto NATURAL es lo normal, es este mundo “moderno” hemos naturalizado cosas como el tetero y las cesáreas siendo estas justamente lo contrario a lo natural, es muy difícil ver a una madre dándole de mamar a su hijo en la calle, y muchas alegan haber dejado de darle la teta en los primeros meses de vida con cosas inexplicables como tengo los senos muy pequeños o me dió una mastitis etc etc, así como casi a diario uno escucha historias de madres que planifican sus partos por comodidad o por miedo al dolor. Me enorgullece que hayan personas como tu que tratan de mantener ese instinto vivo a pesar de la presión social (que sé que es bastante fuerte) para llevar sus vidas en este camino y compartir experiencias con otras madres.

  2. Qué bello escrito Emilia!!!, llega hasta el alma. Un beso enorme, preciosas fotos. Besos a ambas, a quien tengo la inmensa dicha de conocer personalmente 😉

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