Dormimos Juntos y nos encanta!

Ser Madre abriò un portal en mi vida, variedad de temas nuevos forman parte de mi interès y de mi aprendizaje diario. En mis quehaceres cotidianos descubro cada dìa que siempre hay algo nuevo que aprender, noto la diferencia entre el antes (de saber, experimentar y entender concretamente una situaciòn) y el despuès de vivirla. Tal ha sido el caso con el tema del “colecho” “cosleeping” o dicho en palabras màs sencillas; compartir la cama para dormir todos juntos.

Este asunto sucitò en mi, momentos de pausa y de reflexiòn… veràn yo tambièn creìa, como muchos, que le hacìa daño a mi hija metièndola en mi cama, que estaba provocando una ruptura en mi relaciòn de pareja sì dejaba que la bebè invadiera ese espacio personal, que no habrìa màs terreno para la intimidad y que simplemente estaba mal.

Sucede que al cabo de un corto plazo escuchè una voz en mi interior, era mi instinto que me decìa lo importante de tener a mi bebè cerca,  yo sentìa fuertemente esa necesidad de estar con ella para amamantarla, olerla, oir su corazòn, saber que respiraba bien, sentir que su temperatura era estable y ademàs yo sabìa que ella necesitaba de mi. Para esto era necesario que estuvièsemos juntas, por lo que yo me levantaba de la cama innumerable cantidad de veces para ir a verla y acudir sus necesidades.

El resultado de ese vaivèn fue devastante para mi, estaba desgastada y gracias a esto puès no habìa ninguna motivaciòn, interès, tiempo ni energìas para dedicarle a la intimidad, por lo que me di cuenta que aquellas teorìas de crianza de bajo contacto para supuestamente “preservar” otras cosas como la privacidad y la vida de pareja no tenìan ningun sentido.

De esta forma dije “hagàmoslo a nuestra manera” y asì me llevè a mi cachorra a nuestra cama, desde ese dìa todo cambiò para mejor, pude dormir màs horas, la bebè se despertaba menos, yo podìa amamantarla a demanda mientras dormìa sin miedo a que se me cayera de los brazos, mi esposo descansaba mejor porque ya no se despertaba frecuentemente con el llanto de un bebè desconsolado solo y asustado al otro lado del cuarto.

La cama se convirtiò en el nido, nuestro lecho de amor se hizo màs grande, finalmente podiamos compartir el calor, el olor y la presencia del fruto de nuestro amor. Nuestra intimidad no se perdiò, màs bien trascendiò se hizo màs profunda, nos descubrimos como padres durante el dìa y la noche, nos compenetramos como pareja y conseguimos otros espacios fìsicos y temporales para dedicarlo solo a nosotros dos, asì nuestro amor se hizo màs fuerte, intenso y maduro.

Esta experiencia me hizo pensar, me permitiò descubirme, fue gratificante atreverme a probar a pesar de las ideas que me habìan trasnmitido. Mi invitaciòn es hacia todas las mujeres a no tener miedo de descubrirse como madres, hay muchos tabues, cuentos de camino y teorìas sobre la crianza y en general sobre los modelos de maternidad… pero no hace falta estudiarlos todos y seguir rigurosamente ciertos patrones, lo que si es impescindible es aprender a escucharnos y en esa medida seremos capaces de comprender nuestras necesidades y las de nuestros hijos.

Un bebè que crece en un ùtero seguro nace sereno, un niño que crece en un ambiente confortable desarrolla un buena autoestima y es capaz de lograr su independencia por sì solo, un cachorro que ha sido protegido crece determinado y seguro de sì mismo ya que sus necesidades vitales primarias de alimentaciòn, contenciòn, apego y cobijo fueron cubiertas cuando màs las necesitaba.

Dormir juntos fomenta una buena comunicaciòn entre padres e hijos puès se genera un clima de confianza mutua que abre el espacio para sentirse en una zona de confort en la cual la persona se siente segura de expresar sus sentimientos libremente sin ser juzgado.

Un padre y/o una madre que por su rutina diaria logran ver y compartir pocas horas con sus hijos pueden recuperar parte importante durante la noche, compartir el sueño tambièn es una forma de atanciòn.

El estar en contacto con las mamàs y las familias, el escucharlas me ha dado la oportunidad de observar que son muchos quienes ponen en pràctica este tipo de crianza de alto contacto, algunos tratan el tema con mucha discresiòn para no sentirse juzgados (es una desiciòn vàlida y muy personal y de la familia, despuès de todo la confrontaciòn con la sociedad y sus corrientes non son fàciles de sobrellevar) otros en cambio lo decimos abiertamente…

Si, dormimos todos juntos… y nos encanta!!!!!!!

4 pensamientos en “Dormimos Juntos y nos encanta!

  1. Gracias por compartir tu experiencia, es de gran importancia este tipo de aportes ya que si observamos bien la ignorancia con respecto a estas “alternativas” es en gran medida el inicio de una larga vida individual marcada por la angustia y la ausencia de determinación y confianza en sí mismo. Y sí, si no escuchamos nuestro corazón…

    • Encantada de compartir mis experiencias significativas con ustedes. Lo que sucede es que estamos bombardeados de mucha propaganda y lo que las grandes empresas quieren es vender, lo que sucede con la crianza con apego y la lactancia es que no hay nada que comprar, entonces se han inventado de todo y demàs para comercializar productos en su mayoria inservibles y esto ha causado lo que tenemos hoy en dia, una gran cantidad de madres confundidas. Como tu misma escribiste tenemos que escucharnos dentro, escuchar nuestro corazòn. Gracias por escribir

  2. Gracias por tus palabras! Me hacen sentir menos “extraterrestre”! Porque es así, los paradigmas impuestos por la sociedad nos lleva a cohibirnos de compartir con nuestros bebes! Gracias a dios también segui mi instinto!

    • compartir la experiencia de madre a madre nos acerca nos une y nos fortalece, es un placer poder usar este medio para conectar con otras personas que tal vez en el momento justo encuentran las palabras adecuadas. gracias por tu mensaje, saludos

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